El anuncio fue realizado durante un encuentro con vecinos en el barrio de Vélez Sarsfield el jueves 21 de mayo, donde el mandatario sostuvo que “ordenamos algo que debería haberse ordenado hace tiempo”.
Durante su exposición, Jorge Macri cuestionó algunas exigencias históricas impuestas a los taxistas y mencionó como ejemplos “la ropa que tenían que usar, los horarios obligatorios o hasta el tamaño del baúl”, señalando que muchas de esas regulaciones ya no tenían sentido y terminaban perjudicando a quienes trabajan en el sector.
La iniciativa busca simplificar trámites, reducir burocracia y generar reglas más equilibradas entre taxis y plataformas digitales. Desde el Gobierno porteño sostienen que el objetivo es permitir que tanto taxistas como conductores de aplicaciones puedan trabajar “en libertad”, dentro de un marco regulado y con mayores opciones para los usuarios.
En el caso de las plataformas, la Ciudad estableció requisitos mínimos para su funcionamiento formal, entre ellos la inscripción en registros oficiales, la identificación de conductores y vehículos, seguros obligatorios, licencia de conducir profesional, verificación técnica de las unidades y mecanismos de seguridad y trazabilidad de los viajes. Además, las empresas deberán compartir determinada información operativa con las autoridades para facilitar controles y fiscalización del servicio.
El Gobierno de la Ciudad avanzó en esta negociación con el objetivo de reducir trabas burocráticas y equiparar las condiciones de funcionamiento entre taxis y aplicaciones. La iniciativa apunta a eliminar normas consideradas obsoletas para el servicio de taxis y, al mismo tiempo, regularizar la actividad de las plataformas digitales para que puedan operar dentro de un marco legal claro.
Entre los cambios impulsados se encuentran la simplificación de trámites, la eliminación de exigencias administrativas consideradas innecesarias para los taxistas y la flexibilización de determinadas obligaciones vinculadas a habilitaciones y documentación. A la vez, las plataformas deberán cumplir requisitos mínimos de registro, seguridad y control para operar formalmente.
La Ciudad da créditos para el recambio de la flota de taxis como parte del plan de Electromovilidad. El Banco Ciudad financia la compra de taxis eléctricos con un préstamo prendario que ofrece hasta $28 millones con un plazo de 48 meses. La tasa de interés es fija del 20% y cubre hasta el 70% del valor total del vehículo. Para acceder, los titulares deben contar con una licencia de taxi con al menos dos años de antigüedad y acreditar un año de inscripción como monotributistas o independientes.
Y durante el año pasado se redujo a cero el costo de 27 trámites y se aprobó el reglamento para realizar publicidad en los taxis (Resolución 126/SECT/25).
El proceso incluyó reuniones entre funcionarios porteños, representantes de asociaciones de taxistas y empresas de movilidad, en medio de una convivencia cada vez más extendida entre ambos sistemas de transporte. Desde la Ciudad aseguran que el nuevo esquema permitirá “más libertad para trabajar, más opciones para los usuarios y reglas claras para todos”.