La Ciudad inauguró nuevas canchas de pickleball en el Parque Francisco Urondo con una jornada deportiva de la que participaron vecinos, aficionados e integrantes de la Asociación Argentina de Pickleball. Ubicado en Puerto Madero, entre Av. de los Italianos, Av. Int. Hernán M. Giralt, Mariquita Sánchez de Thompson y Macacha Güemes, el parque fue recientemente renovado a través de una intervención integral que permitió recuperar y sumar nuevos usos a este espacio verde de la Comuna 1.
Como parte de las mejoras se incorporaron canchas de pickleball, un deporte de raqueta que combina características del tenis, el pádel y el bádminton. Se practica con palas y una pelota plástica perforada sobre una cancha de dimensiones reducidas. Por sus características, es una actividad accesible para personas de distintas edades, de bajo impacto y con un fuerte componente recreativo y social.
Del evento participaron integrantes de la Asociación Argentina de Pickleball, Fernando Piazzese, entrenador de la Selección Argentina de Pickleball; Lucas Portela, Presidente de la Junta Comunal 1 y vecinos de la Comuna que recibieron indicaciones para poder practicar este deporte que integra a personas de todas las edades.
Detalle de los trabajos realizados en el Parque Francisco Urondo
La intervención respondió a las características del parque, de formato longitudinal y con escaso equipamiento urbano. En una primera etapa se renovó el alumbrado público y construyó un camino perimetral de hormigón, que mejoró la accesibilidad y permitió incorporar una senda peatonal nivelada y segura.
Para completar la recuperación del espacio, la Comuna 1 impulsó un proyecto integral que incluyó la plantación de 287 nuevos ejemplares, la mejora del entorno de las canchas de fútbol existentes y la reparación y readaptación del sistema de riego.
También se instaló un nuevo playón deportivo con postas de calistenia y equipamiento especializado para diversas actividades físicas, además de la incorporación de mobiliario urbano como bancos y cestos de basura.
La puesta en valor abarcó una superficie de 5.000 m2 y permitió transformar al parque en un espacio recreativo que promueve la actividad física y la salud, complementando los sectores ya existentes y ampliando la capacidad de uso para vecinos y visitantes.