Septiembre invita a poner en primer plano una problemática que muchas veces permanece en silencio: la salud mental y la prevención del suicidio. Hablar, escuchar y acompañar pueden ser pasos importantes para acercar a una persona a la ayuda que necesita.
No siempre las señales son evidentes. Por eso, también es importante mirar a quien dejó de comer, a quien ya no se ríe como antes, a quien modificó sus hábitos, su ritmo cotidiano o comenzó a aislarse. Un cambio de conducta puede ser una manera de pedir ayuda, incluso cuando la persona no encuentra las palabras para hacerlo.
Un mensaje, una llamada, una conversación sincera o un abrazo pueden ayudar a que alguien se sienta acompañado. Sin embargo, cuando existe un riesgo concreto, el acompañamiento de familiares y amigos no reemplaza la atención profesional.
Si una persona expresa deseos de morir, de desaparecer o de hacerse daño, es importante tomar sus palabras en serio, permanecer a su lado y buscar ayuda profesional o de emergencia.
Cuando el sufrimiento no se ve
Quienes atraviesan una depresión conocen una realidad que muchas veces resulta difícil de explicar para quienes nunca la experimentaron. Hay días en los que cada minuto puede convertirse en una lucha y en los que convivir con los propios pensamientos se transforma en un esfuerzo enorme.
Por eso es necesario evitar los prejuicios y las respuestas simplistas. La depresión no es falta de voluntad, ni una cuestión de “ponerle ganas”. Tampoco todas las personas que sufren pueden explicar claramente qué les sucede.
A veces, aquello que desde afuera parece abstracto o inexplicable, para quien lo vive es absolutamente real.
No confundamos el azúcar con la sal: no minimicemos el sufrimiento de otra persona porque no podamos verlo o comprenderlo.
Prevenir también significa estar atentos, preguntar, escuchar y acompañar. Y, cuando sea necesario, ayudar a dar el paso hacia la atención profesional.
Miremos a nuestro alrededor. Alguien puede estar necesitando ayuda y no saber cómo pedirla.
Dónde pedir ayuda en CABA
Salud Mental Responde – Gobierno de la Ciudad
0800-333-1665
Atención gratuita, todos los días, las 24 horas. Profesionales de salud mental brindan escucha, contención, orientación y evaluación de cada situación.
Centro de Asistencia al Suicida
135 – línea gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires.
(011) 5275-1135 o 0800-345-1435 desde todo el país.
La línea brinda asistencia personal, confidencial y anónima. Actualmente informa atención de 8 a 0 horas.
Ante una emergencia o peligro inmediato
107 – SAME
911 – Emergencias
Si existe riesgo inminente para la persona o para terceros, se recomienda solicitar asistencia de emergencia de inmediato.
Importante: si alguien manifiesta que quiere morir o hacerse daño, no minimizar sus palabras ni dejarlo solo. Buscar ayuda profesional y acompañarlo hasta que pueda recibir atención.